Hasta hace 120 años, consumir carne animal estaba prohibido en el budismo, e incluso ahora la mayor parte de los kaiseki sirven pescado, pero no carne. Esta regla está cambiando, pero la carne de res tiende a abrumar la delicadeza de las verduras y las sopas de caldo claro, así que suele omitirse. Por lo general, se sazona con caldo de pescado o algas, salsa de soja, jengibre, pimienta japonesa, rábano rallado, mirin (un endulzante) y vinagre, aunque a los chefs famosos les gusta introducir nuevas combinaciones de sabores: un trozo de pescado fresco con agua saborizada con ciruela, un toque de pasta de miso untado sobre un pescado o verdura a la parrilla. Estos tenues sabores, como las fragancias ocultas de un perfume caro, proclaman la excelencia de la comida y la habilidad de su creador.
Pero lo esencial es la frescura, y los vendedores de Kyoto están muy conscientes de ello. En la calle de las compras, Nishiki-koji, sólo se ofrecen productos impecables. Algunas de las tiendas son atendidas por la décimoquinta o décimosexta generación, y su reputación está basada en su habilidad para garantizar los productos más frescos, de la mejor calidad y, ocasionalmente, ofrecer algo exótico. Igualmente, los mejores restaurantes cuentan con clientes regulares que saben que pueden contar con el mejor servicio y cocina, los hermosos platos y vajillas de laca.
El entrenamiento para convertirse en cocinero de kaiseki empieza con el itamai (literalmente, "ante la tabla para cortar"). Se refiere al conocimiento necesario para manejar con destreza muchos tipos de cuchillos, todos diferentes, dependiendo de los productos para los cuales se diseñaron. Un aprendiz puede pasarse un año aprendiendo cómo cuidar estos instrumentos de acero finamente templados que requieren limpiarse y afilarse continuamente antes de aprender a cortar con ellos. Una vez que se domina la técnica para cortar, se pasa un tiempo aprendiendo a confeccionar el menú, comprar ingredientes disponibles en el mercado, rebanar y picar. Y es que en realidad el tiempo de cocinar es bastante breve, y la cocina japonesa es tan visual, que el arte de itamai es crucial para asegurarse que cada plato tenga una seductora identidad propia.
De hecho, existe el término moriawase, que se refiere al
arreglo artístico de la comida, un arte menor en sí mismo. Todas las revistas para mujeres le dedican algunas páginas a platos nuevos con una hermosa presentación fotográfica.

 

Hay ryotei (restaurantes exclusivos de kaiseki) por toda la ciudad. Lo único que limita la selección es el propio bolsillo. Excepto Awata Sanso y Hyotei, donde una cena puede llegar a costar 700 dólares por persona, los precios por un menú de kaiseki oscilan entre los 200 y los 400 dólares, dependiendo de la oferta del mercado. Por eso, quizá sea mejor probar la comida de mediodía. La disposición, vajilla e ingredientes son los mismos, pero se sirven menos platos. Las comidas vegetarianas en los templos y restaurantes cuestan entre 50 y 100 dólares.


Se recomienda pedirle al personal del hotel que haga las reservas, pues la mayor parte de los restaurantes tradicionales no tiene personal que hable inglés.


Awata Sanso (T. 81 (75) 561 4908) es un lujosísimo "inn" antiguo cerca del templo de Awata, en el este de Kyoto. El ambiente voluptuoso se extiende hasta el hermoso jardín, que rodea el edificio por tres de sus lados. Yoshida Sanso (T. 81 (75) 771 6125) es otro albergue con un terreno muy amplio y toques fin de siècle en el interior. Kikusui (T. 81 (75) 606 8435) es un restaurante y hotel al pie de las montañas del este y cerca del templo zen de Nanzen-ji. Hyotei (T. 81 (75) 606 8437) está en el mismo distrito y se precia de ser uno de los mejores restaurantes kaiseki de Kyoto. Su terreno es hermoso y tiene una larga historia de servicio aristocrático.
Hanakicho (T. 81 (75) 605 0802) se encuentra en un edificio moderno en el corazón del distrito de las geishas. Otro edificio radicalmente moderno que sirve kaiseki en el hermoso distrito de Okazaki es Rokusei (T. 81 (75) 606 8341). Se conoce sobre todo por su paquete de mediodía, una combinación de bocados fríos acompañados de sopa caliente y arroz.
Una posada de más de 400 años, Heihachi-ya (T. 81 (75)
781 5008), está ubicada en un espacio hermoso del río Takano, y su especialidad es el kaiseki del distrito de la bahía de Wakasa, que pertenece a la Prefectura de Kyoto. Hiroya (T. 81 (75) 601 1112 ), en el norteño distrito de Kibune, tiene una serie de plataformas bajas y planas instaladas sobre el río del mismo nombre para que los comensales disfruten del refrescante sonido y miren a las luciérnagas volar sobre la superficie del agua. También en Kibune, cerca del templo, está Fujiya (T. 81 (75) 601 1112), que igualmente ofrece la posibilidad de sentarse frente al río. Por último, Uosaburo (T. 81 (75) 601 0061), en el distrito sureño de Fushimi. Además de su cocina, el edificio conserva en la madera de la reja las marcas de una batalla histórica, la de Toba-Fushimi de 1868, entre un ejército del shogunato armado con rifles y otro de samurais, tan sólo con espadas.

 

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Fuente: Revista Travesías, Número 02, Octubre 2004
pág 87